
A veces nos precipitamos en nuestros juicios sobre las situaciones que se dan. Nos dejamos llevar por el impulso, y como base, tomamos lo que está a nuestra vista; pero esa mirada nos puede equivocar. A veces tras las cosas que vemos se esconde mucho más.
Podemos pensar que alguien nos engaña, atendiendo a los hechos; pero estos, como ya he dicho, en ocasiones fallan.
En la fábula turca que pongo a continuación, el amigo se precipitó; pues haber prestado el burro, no quería decir que no faltara que lo recogieran.
Un día un amigo visitó a Hodja y le dijo:
- Hodja, quiero pedirte tu burro prestado.
- Lo siento, replicó Hodja, pero ya se lo he prestado a otro. -Tan pronto como dijo esto, se oyó al burro rebuznar-
- Pero Hodja, yo puedo escuchar al burro, ¡está en el establo!
Cerrando la puerta en la cara del amigo, Hodja le dice con dignidad:
- El hombre que cree en la palabra de un burro antes que en la mía no merece que le preste nada.
Nasreddin Hodja
Podemos pensar que alguien nos engaña, atendiendo a los hechos; pero estos, como ya he dicho, en ocasiones fallan.
En la fábula turca que pongo a continuación, el amigo se precipitó; pues haber prestado el burro, no quería decir que no faltara que lo recogieran.
Un día un amigo visitó a Hodja y le dijo:
- Hodja, quiero pedirte tu burro prestado.
- Lo siento, replicó Hodja, pero ya se lo he prestado a otro. -Tan pronto como dijo esto, se oyó al burro rebuznar-
- Pero Hodja, yo puedo escuchar al burro, ¡está en el establo!
Cerrando la puerta en la cara del amigo, Hodja le dice con dignidad:
- El hombre que cree en la palabra de un burro antes que en la mía no merece que le preste nada.
Nasreddin Hodja
Precipitación Impulso
Buena fábula, Sakkarah. Felicitaciones por esta nueva presentación! Esperamos que nadie se atreva a equivocarse nuevamente.Que Dios os proteja, amiga!
ResponderEliminarGracias, Publi, espero que no...
ResponderEliminarMuchos besos.
Pasa por no escuchar bien Sakkarah
ResponderEliminary poner por delante propias necesidades o deseos, juzgando de antemano al otro como si se fuera dueño de la verdad.
Buen fin de semana, un beso
Inés
Sí, Autorains, por eso pasa.
ResponderEliminarMuchos besos, pásalo muy bien.
Cada uno de tus blogs es una sorpresa agradable.
ResponderEliminarMe gustaria darle al mio este formato.
Biquiños
Muchas gracias, Meiguiña. Si quieres te doy la página de donde saqué la plantilla.
ResponderEliminarMuchos besos.
Todavía estoy riéndome por el final de la fábula: es genial y con toda la razón del mundo.
ResponderEliminarPreciosa la foto.
Jajaja, si es cierto que está muy bien ese final.
ResponderEliminarMucho sbesos, Chesana.
Tantas veces nos creemos las palabras de burros jaja.
ResponderEliminarBuena fábula, pero es difícil no desconfiar, mas cuando se da una evidencia aunque sea equivocada, y es que las apariencias engañan a veces,... o no.
Besos.
Jajaja, Od, tú quieres llegar a la conclusión de que piensa mal y acertarás...
ResponderEliminarBesosssss.
Gracias Sak, sino te causa molestia dame esa pagina y darle al mio otro toque.
ResponderEliminarbicos
Pos mas o menos, pa que nos vamos a engañar. Yo es que le doy muchas vueltas a la cabeza y eso no es bueno. Exceso de tiempo y de tranquilidad me parece a mi. Cuando se anda con mucho movimiento no tienes tiempo para análisis, es lo que tiene el no moverse mucho del sitio jaja.
ResponderEliminarBueno, pos eso, que de algo hay que quejarse.
Besos.